El cálido viento de la ciudad de Jerusalén hacía ondear su manto blanco.Su mirada plena de experiencia en las batallas,permanecía fija en el horizonte.Cerró los ojos y suspiró.Miró a s lado y observó a su amigo.Sonrió débilmente y dijo:
-Sabes que vas a adentrarte en una aventura llena de misterios sin resolver,¿verdad?
-Sí-dijo el otro con una voz apenas audible.
El caballero templario sonrió y volvió a fijar su vista en el horizonte.Le agradaba tener un miembro más en su "asociación".
Dios sabía que no eraalgo fácil llevar a cabo la dura tarea que les habían encomendado,pero él iba a intentarlo.Y los demás miebros también.
Bajó la vista y sonrió.Si descubrieran lo que estaban haciendo,seguramente les condenarían por herejes.....o algo peor......Rezó a Dios para que éso no ocurriera.....
sábado, 4 de octubre de 2008
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